No era lejana una voz
que prometía con insistencia
la llegada del Amor
abrid el alma que ya está cerca.
 
Un susurro al despertar
dio vida a aquella hoja muerta
acariciaba el lugar
y en el desierto clamó su fuerza.
 
Y A LA VIDA ES QUIEN SENTIDO DA
A MI LADO QUIEN ME VIÓ CRECER,
MI FELICIDAD SIEMPRE BUSCÓ
CON DULZURA ME SUPO ENTENDER.
 
LA PALABRA EN VIDA TRANSFORMÓ
TODO AQUELLO QUE PUDE PENSAR
TODO AQUELLO QUE YO PUDE SER
TODO AQUELLO, BUSCA UN REFLEJO EN ÉL.
 
Acariciando tal vez
la bella imagen de su existencia
con paradójica fe
viviendo un mundo de no certeza.
 
Pero una cálida luz
que con su rayo estremecedor
dibuja con inquietud
la imagen de un fuego abrasador.
 
 
Recordando la llamada,
en un llanto inesperado
surgen claras las palabras
de mi corazón sensato.
 
Regalando a mi mirada
relajadas impresiones
con un nudo en la garganta
grito abrid los corazones.






Llovió sobre mojado plomo y cristal
La brevedad de la estación, otra ciudad
Pensábamos que era el final
Sin ganas de escapar
Los recuerdos se ahogaban dentro del bar.
 
Las doce de la catedral, plomo y alcohol
La misma luz tras el cristal, del mismo bar
El cielo bostezó una vez
La noche se cubrió
De estrellas que me hacían señal de abandonar.
 
Soy la sirena que perfuma tu soledad
Yo la apariencia de que nada va mal
Mis pensamientos caen desnudos como huesos
Sobre la barra del bar
Llovió sobre mojado.
 
Quien maldice el agua que vas a beber
Quien decide la sombra en el bosque cuando pasas
Entre un ruido de ramas muertas son pisadas que me siguen
A esta casa sin ventanas que abrir y puertas por las que salir
 
Que es lo que has perdido (3)
Que es lo que has dejado atrás     






Mucho pensar ideas sin final,
a alguna parte fueron a parar.
Quizás fui yo o tu luz celestial,
lo cierto es que todo vuelve a lo normal.
 
Complicar todas las reglas,
siendo pasto de una maldición,
la verdad, pasa sin verla,
todo fruto de aquella abstracción.
 
Pero aún se me ocurre pensar,
cuantas veces intento buscar,
puede ser una excusa mayor
es la esencia del ser que El creó.
 
Cierta paciencia me ayudó a adoptar,
una actitud contra mi voluntad,
a veces ciego por esta impresión,
pude acabar con aquella ilusión.
 
Claridad que despues llega,
invadiendo toda la razón,
la alegria que todo lo llena,
al mirar como todo surgió.
 
Pero aún se me ocurre pensar,
cuantas veces intento buscar,
puede ser una excusa mayor
es la esencia del ser que El creó.





Como un rojo vivo que aparece entre las ascuas,
como un abrigo cálido que abraza entre los brazos,
como burbujas que emanan de las aguas, de las aguas,
como calor radiante que queda tras mis pasos.
 
Cientos de miradas apuntando a alguna parte,
ante un estrecho trazo entre el hombre y la sangre,
como una trama fundada de la calma, de la nada ,
caminan días y meses buscando su morada.
 
EN LA MONTAÑA, EN LOS RIOS Y MARES
SE EMANA CALOR.
NORTE, SUR, ESTE, OESTE,
COMO UNA CANCIÓN
QUE VA VIAJANDO Y VOLANDO,
GRITANDO Y SEMBRANDO
TAL VEZ SUSURRANDO EN ALGÚN CORAZÓN.
 
Simultáneos rumbos acompañan nuestra suerte,
como cascadas trágicas que arrastran lentamente,
sueños, vidas y relatos, que acontecen, que suceden,
forman arroyos y lagos aunando nuestros planes.





Hoy te vi en un niño roto
tan delgada su vida al fin
suplicándome al oído su voz
palabras que hacen que
me recuerden sin duda a ti.
 
Y sin embargo pasa el cuento
otra vida que es de otro color,
y paso de tu voz.
 
Por la calle miro tus ojos
solo a gente viendo a mi lado
unas manos secas ya de buscar
hartas de no encontrar
que agua piden una vez más.
 
El río pasa tan deprisa
otro puente y otra vez el mar
y a nadie saciará.
 
 
QUIERO VERTE, QUIERO DARTE AMOR
SER YO TU RESPLANDOR.
SER TUS MANOS, SER TU FUENTE
YO QUE TE NEGABA MI CALOR.
 
QUIERO ABRIRTE EL CIELO CON MI VOZ
Y CHARLAR TU Y YO
QUE TE QUEDES CON MI CORAZÓN
QUE TANTAS VECES DIJO NO.
 
 
Cuando el frío cierra tus ojos
tiritando sentado junto a mi
una leve escarcha empieza a avanzar
mi abrigo alcanzará
el verano llega poco después de Abril.
 
Y mi refugio es muy estrecho
creo que lo tengo que ordenar
no hay espacio para más.






Sobre la aldea comenzaba  a brillar,
un cielo azul y rojo se reflejaba dentro del mar,
un rayo despertó a esa chica
que antes aún dormida soñaba con volar,
refrescarse en esa agua limpia,
dibujar en la orilla caracolas de mar.
 
Mientras en otro paraje real
el mar y el viento locos solo querían hacerse notar,
ellos amaban a esa chica,
con pasión cada día les iba a visitar,
el viento en su cara mecía
las gotas que una ola había traído del mar.
 
Y una voz recordó
la agonía que no permitía amarles a los dos.
Y una voz recordó
que vivía atada a una tierra que no le acogió.
 
Atardecía en la aldea de mar
harta ya de apatías la playa fría volvió a pisar.
El mar rodeó con caricias
sus piernas blanquecinas de la arena y la sal,
el viento también recorría, silbaba melodías,
le intentaba arropar.
 
Y una ola de mar
transformó ese cuerpo de niña en sirena inmortal.
Y en un soplo fugaz,
el viento desprendió de su espina alas para volar. (bis).
 
Alaneris, Alaneris.....






La caricia de la bruma al rozarme con sus dedos   
la mirada de la luna rasgando el velo del viento
todos siguen el murmullo de tu voz, en silencio.
 
Las cumbres de las montañas son tus únicos nudillos
Los destellos en el agua son reflejo de tus guiños
todos siguen el murmullo de tu voz, en silencio.
 
DÍMELO ALLÁ MUY DENTRO
DONDE NADIE PUEDA OÍRNOS
EN MI CORAZÓN INQUIETO
DOMINADO POR EL RUIDO
PON UN POCO DE SILENCIO
PARA ESCUCHAR EL SONIDO
DE TU AMOR ETERNO
SÍ EN SILENCIO
 
Son las llamas de la lumbre rizos rubios de tu pelo
Y las formas de las nubes son escenas de tus cuentos
Todos siguen el murmullo de tu voz, en silencio.
  
DÍMELO ALLÁ MUY DENTRO
DONDE NADIE PUEDA OÍRNOS
EN MI CORAZÓN INQUIETO
DOMINADO POR EL RUIDO
PON UN POCO DE SILENCIO
PARA ESCUCHAR EL SONIDO
DE TU AMOR ETERNO
SÍ EN SILENCIO







Hoy estoy aquí
hoy me encuentro sin ti,
siento que no te veo,
siento que tu estás tan lejos.
 
Un viento suave silva en mi cara
que yo respiro y me encanta,
y una música suena lejos
mientras arde un leño viejo.
 
Donde irás, donde irás,
surca el viento, mira el mar,
donde vayas, tú oirás
y aquel viento suave acariciarás.
 
Aunque se que tu no te alejas,
que siempre estás en mi cabeza,
parece que el tiempo pasa
que el mundo sigue y nos arrastra.
 
A veces siento como una fuerza
que tira de mi y no me deja,
seguir un camino de grandeza
en el que tu imagen se recrea.
 
Donde irás, donde irás,
surca el viento, mira el mar,
donde vayas, tú oirás
y aquel viento suave acariciarás.
 
Se que no es un camino de rosas,
más bien una senda pedregosa,
pero si miro al horizonte
veo alguien que me responde.
 
Todo se vuelve marcha atrás
cuando veo que tu no estás,
sueño con llegar a olvidar
todo lo que me ata aquí y allá.
 
Donde irás, donde irás,
surca el viento, mira el mar,
donde vayas, tú oirás
y aquel viento suave acariciarás.






Un camino perdido en el horizonte
un corazón cansado, ya, de luchar,
la gran soledad compañía del alma
y una tenue luz hacia donde va
mi mirar.....
 
Unas manos vacías
que no reciben que no dan,
una mente cansada de pensar sin parar,
un profundo deseo de comenzar a volar,
de surcar vientos fríos
de surcar tierra y mar,
tierra y mar ...
 
Paseos vespertinos acompañan mi melancolía
mis sentimientos juegan con la brisa,
mis sueños se confunden con la realidad
y mi espíritu navega a la deriva.
 
Una luz desconocida permanece allí
al final del interminable camino,
esperando mi llegada,
en ella me aguarda el destino.


 



En un mundo perdido,
camuflados allí están.
En un nido protegidos,
victimas de la iniquidad.
Escuchando siempre ruido,
agolpados en algún lugar.
Su mirada apagada
solo brilla en la oscuridad.
 
Somos luz en esta esfera singular.
Luz que alumbra los pasos de esta humanidad.
Luz que traspasa las barreras sin cesar.
Luz que colorea imágenes allí por donde va.
 
Apartados y aturdidos,
fruto y pasto de la ambigüedad,
de un destino prometido,
de una vida llena de ansiedad.
Angustiados, confundidos,
asfixiados de la sociedad,
acercaros al camino,
vuestra vida siempre brillará.